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Recetas

Parrillada de verduras a la brasa: cómo hacerla para que quede jugosa

Parrillada de verduras a la brasa: cómo hacerla para que quede jugosa

Una parrillada de verduras bien hecha tiene más sabor que muchas carnes. Y no es una exageración: la verdura lleva mucha agua dentro, y esa humedad hace de esponja. Absorbe el aroma del carbón o de las virutas de madera que hayas puesto, y el resultado no se parece en nada a la misma verdura hecha en la sartén.

El problema es que casi todo el mundo la hace mal. Rodajas finas, fuego a tope, y fuera cuando está bien tostada. Resultado: verdura seca, acartonada y sin gracia. Después de muchos años haciendo parrilladas en casa y con amigos, te cuento cómo la hago yo para que quede jugosa, verdura por verdura.

El secreto de una buena parrillada de verduras: no hacerla del todo

Si te quedas con una sola idea de este artículo, que sea esta: la verdura se saca de la brasa cuando está hecha al 75 %. Ese último cuarto sin hacer es el que conserva la humedad interior, y la humedad es lo que le da todo el sabor. En el momento en que la verdura pierde su agua, pierde todo el encanto.

De esta regla salen casi todos los trucos que vas a leer:

  • Cortes gruesos. Cuanto más fina la pieza, antes se seca. Rodajas o tiras de un buen grosor, o la pieza entera.
  • Mejor con piel. La piel protege la humedad mientras se asa. Se quita después, en el plato.
  • Fuego fuerte para sellar, calor indirecto para acabar. Un golpe fuerte por fuera, y luego un poco apartada de la brasa directa para que se haga por dentro sin secarse.
  • Aliño al final. Sal y un buen chorro de aceite de oliva virgen cuando la sirves, no antes.

El combustible también cuenta. Con un buen carbón vegetal la brasa es estable y el sabor, limpio. Si quieres un toque de humo, unas virutas de madera de frutal, como las de manzano o cerezo, le van muy bien a la verdura porque su aroma es suave y no la tapa.

Verduras a la brasa en una barbacoa de carbón: tomates partidos, pimiento rojo, berenjena, cebolla y zanahoria
Tomate partido, pimiento rojo entero, cebolla con piel y berenjena sobre la brasa. La zanahoria la pongo alguna vez, pero no es de mis favoritas.

Cómo hacer una parrillada de verduras, verdura por verdura

Tomate: el más agradecido

Es de las verduras que más ganan en la brasa. Pártelo por la mitad y ponlo boca abajo sobre la parrilla. Se quema un poco por la cara del corte y se forma una película que atrapa la humedad dentro, mientras el tomate se va cociendo por dentro. Cuando esté, dale la vuelta. Al servir, abundante sal y un chorrito de aceite de oliva virgen. El sabor se multiplica por diez; no tiene nada que ver con un tomate crudo.

Berenjena y pimiento rojo: la escalivada

En Cataluña, la berenjena y el pimiento rojo asados son la escalivada, y para mí es de lo mejor que se puede hacer en una brasa. Se ponen enteros y con la piel: la piel protege la humedad mientras el interior se va cociendo poco a poco. La berenjena, al ser gruesa, aguanta muy bien: se hace por fuera y dentro queda melosa. Una vez asados, se les quita la piel en el plato y se aliñan con sal y aceite de oliva virgen.

Calabacín: tiras gruesas, nunca rodajas finas

Aquí es donde más gente se equivoca. Si lo cortas en rodajas finas, lo único que consigues es que se reseque en un momento. Córtalo en tiras muy gruesas, casi de dos dedos, o en rodajas igual de gruesas. Así conserva el agua de dentro, que es la que absorbe el aroma de la brasa.

Cebolla: entera y con piel

La cebolla se pone tal cual, entera y sin pelar. Cuesta más de hacer que otras verduras, así que hay que ir dándole vueltas para que le llegue el calor por todos lados. Cuando esté, le cortas las puntas y le quitas las capas quemadas de fuera. Lo que queda es una cebolla muy blanda, jugosa y dulce.

Aquí en Cataluña tenemos además los calçots, que no dejan de ser cebollas alargadas: se queman a fuego muy fuerte, se les quita la primera capa y se mojan en su salsa. Les dedicaremos un artículo propio antes de la temporada.

Champiñones y setas: muy poco tiempo

Las setas se hacen muy, muy poco. Con el champiñón, quítale el pie y ponlo boca arriba: se cocina la parte de fuera y, en el hueco del pie, se va juntando su propio jugo. Ese caldito concentrado le da un sabor impresionante; no tiene desperdicio.

Las setas grandes, como los ceps (boletus), los portobello o los níscalos (también llamados robellones, o rovellons en catalán), son para mí un auténtico manjar a la brasa. La regla es la misma: poco tiempo y que no pierdan su agua.

Espárragos verdes: que queden un pelín crudos

Con brasa fuerte y en directo, el espárrago se quema por fuera y queda crudo por dentro. Lo mejor es ponerlos un poco apartados de la brasa directa para que se hagan poco a poco. Hay que estar atento y sacarlos en su momento: tienen que quedar un poquito crudos. Ese es el punto.

Espárragos verdes y champiñones sobre la parrilla de una barbacoa de carbón
Espárragos verdes apartados de la brasa más fuerte y champiñones ya marcados: los dos piden muy poco tiempo.

Alcachofas

A la brasa son increíbles, y su preparación es muy sencilla. Quítales las hojas de fuera, las más verdes y duras, corta las puntas y deja un poco del rabito. Ásalas enteras. Una vez hechas, ábrelas y ponles sal y aceite de oliva. Se pueden comer hoja a hoja, mordiendo la parte tierna de cada una, hasta llegar al corazón.

Patata y boniato: con papel de aluminio

Asados son brutales, pero son de las piezas que más cuestan de hacer en la brasa. Envuélvelos en papel de aluminio: reparte el calor por todas partes y ayuda a conservar la humedad. Necesitan brasa potente y tiempo. Ojo, eso sí: si te pasas, se quedan resecos y duros como una piedra.

Mazorca de maíz

La mazorca a la brasa está muy, muy rica, aunque hay que saber hacerla: vueltas frecuentes para que se tueste por igual sin quemarse. Se sirve con sal y mantequilla.

Pimientos de Padrón hechos a la brasa servidos en una fuente de acero
Pimientos de Padrón a la brasa: un momento sobre la parrilla y sal gorda al servir.

Zanahoria: la que menos me convence

Mucha gente la pone en la parrillada, y yo la he probado varias veces. Pero, al menos para mí, no le saca el mismo provecho a la brasa que las demás. Si te gusta, adelante; si tienes que elegir, dale ese hueco en la parrilla a otra verdura.

De postre: piña a la brasa

No es verdura, pero no me resisto a ponerla. Corta la piña en rodajas de dos dedos de grosor y séllala a fuego fuerte por los dos lados. Los azúcares se concentran de una forma impresionante. Si le pones alguna crema por encima, es un postre de diez.

Resumen: cómo hacer cada verdura a la parrilla

VerduraCómo cortarlaCómo hacerlaCómo servirla
TomatePor la mitadBoca abajo, luego se giraSal y aceite de oliva virgen
BerenjenaEntera, con pielHasta que esté blanda por dentroPelada, con sal y aceite
Pimiento rojoEntero, con pielTostado por fueraPelado, con sal y aceite
CalabacínTiras de casi dos dedosSellar y apartar del fuegoSal y aceite
CebollaEntera, sin pelarDándole vueltas, tarda másSin puntas ni capas quemadas
ChampiñónSin pie, boca arribaMuy poco tiempoCon su propio jugo
Setas grandesEnterasMuy poco tiempoSal y aceite
Espárragos verdesEnterosApartados de la brasa directaUn pelín crudos
AlcachofaSin hojas duras, con rabitoEnteraAbierta, con sal y aceite
Patata o boniatoEntera, en papel de aluminioBrasa fuerte, sin pasarseAl gusto
MazorcaEnteraVueltas frecuentesSal y mantequilla
PiñaRodajas de dos dedosSellar por los dos ladosCon crema, de postre
Puesto de mercado con verdura fresca: alcachofas, acelgas, coles y lechugas
La parrillada empieza en el mercado: verdura firme, de temporada y con la piel sin golpes.

Qué barbacoa y qué carbón usar para la parrillada de verduras

Barbacoa de carbón redonda con tapa en una terraza, con verduras y carne sobre la parrilla
Mi barbacoa de la terraza en plena parrillada. La tapa ayuda con las piezas que tardan más, como la cebolla o la berenjena.

Cualquier barbacoa de carbón sirve, pero es mucho más fácil si tiene espacio para separar zonas: una con brasa fuerte para sellar y otra más apartada para acabar las piezas gruesas. Las fotos de este artículo están hechas en una barbacoa de carbón redonda con tapa, del estilo de la Create Smokey Kettle de 53 cm: la tapa ayuda con la cebolla, la patata o la berenjena, que necesitan más tiempo. Tienes más modelos en la sección de barbacoas de carbón.

Para el combustible, un carbón de encina como el carbón de encina de 15 kg da una brasa larga y estable. Y unas pinzas largas son imprescindibles para dar vueltas sin chafar la verdura; las tienes en el estuche de utensilios Aktive. Si te interesa el tema de la cocina sin carne, echa un vistazo también a nuestra barbacoa vegana.

Preguntas frecuentes

+ ¿Cuánto tiempo se tarda en hacer una parrillada de verduras?

Depende de la verdura. Los champiñones, las setas y los espárragos están en pocos minutos. El tomate, el calabacín y el pimiento, algo más. La cebolla entera, la berenjena, la patata y el boniato son los que más tardan. Por eso conviene empezar por los gruesos y añadir los rápidos al final, y sacarlos todos cuando estén hechos al 75 %.

+ ¿Hay que poner aceite a las verduras antes de la brasa?

En mi caso, el aliño va al final: sal y un buen chorro de aceite de oliva virgen cuando la verdura ya está en el plato. Así el aceite no se quema en la brasa y conserva todo su sabor.

+ ¿Por qué se me queda seca la verdura a la parrilla?

Casi siempre por dos motivos: cortes demasiado finos o demasiado tiempo en el fuego. La verdura tiene que salir de la brasa antes de estar hecha del todo, con ese último cuarto sin hacer que conserva la humedad. Si la cortas en piezas gruesas o la haces entera con su piel, te costará mucho más resecarla.

+ ¿Qué verduras son mejores para hacer a la brasa?

Para mí, las más agradecidas son el tomate, la berenjena, el pimiento rojo, la cebolla, las alcachofas, el calabacín en tiras gruesas y las setas. Son las que más humedad tienen y mejor absorben el aroma de la brasa. La zanahoria es la que menos me convence.

+ ¿Se puede hacer una parrillada de verduras en una barbacoa de gas?

Sí, y queda bien, pero pierde parte del aroma que da el carbón. Si usas gas, puedes añadir virutas de madera de frutal en una caja de ahumado para acercarte a ese sabor.